Y ya no sabes ni qué es lo que sientes de verdad, ni quién es quien vale la pena.
Esos que parecían ser tus amigos, se distancian, te dejan de lado. Parece que se olvidan de ti e incluso algunos te apuñalan por la espalda. Después de ayudarles, después de demostrarles lo importantes que eran para ti, te ignoran, te evitan y te apuñalan por la espalda, te engañan y te hacen daño. Y no sabes qué pensar de ellos, no sabes que es lo que realmente sientes hacia ellos. ¿Los quieres? ¿Los sigues teniendo afecto? ¿Los odias? Si los ves mal... ¿Los ayudarías? Tienes un cacao impresionante, tus sentimientos son contradictorios, no te fias de nadie.
Y por si fuese poco, te encuentras con que esa persona que creías especial, esa persona a la que amabas, esa persona que creías que te quería, parece que se olvida de ti. Parece que no se acuerda ni de tu nombre. Pasas a ser secundaria en su vida, a no significar nada, mientras que él sigue significando todo. TODO.
Ahí ya, tus sentimientos es mejor olvidarlos, ocurtarlos, no hacerlos caso. No merece la pena prestarlos atención, ¿Para qué, si solamente son ralladas? Simplemente, haz como si no existiesen.
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