Lo siento. Siento haber sido tu princesa y haberte regalado las mejores sonrisas, para que luego te dieses cuenta que tengo más de rana que de princesa. Siento haberte hecho sentir tanto, en tan poco tiempo, para decirte que nada de eso era mutuo. Siento haberte ilusionado, sabiendo que era la primera. Pero sobre todo, siento no poder sentir lo mismo. Lo siento mucho, porque sé perfectamente que nunca voy a encontrar nadie como tú. Sé que nadie me querrá nunca como tú. Y me jode mucho, muchísimo que ese sentimiento no sea mutuo. Pero por desgracia, no lo puedo evitar. No puedo.
Solo espero que algún día encuentres a alguien que sea capaz de darte todo lo que yo no te supe dar , que te haga sentir lo que yo no fui capaz. Espero que encuentres a alguien que sea capaz de hacerte feliz como yo nunca fui capaz. Espero que encuentres a una princesa de verdad, que al final, no se convierta en rana.
jueves, 20 de diciembre de 2012
Las princesas también pueden convertirse en ranas.
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