domingo, 20 de enero de 2013

Distancia.

¿Distancia? Distancia puede significar muchas cosas. Desde unos 30 km, lo que supone verse una vez a la semana, hasta más de 200km, lo que supone verse una vez al año, y a veces ni eso.
La diferencia, es considerable. Y sin embargo, las dos joden igual. Bueno, puede que no igual exactamente, pero casi no hay diferencia. Ambas te impiden estar con la persona que quieres estar. Ambas impiden un beso, un abrazo, unas palabras bonitas al oído. Y eso, jode. Aumenta la ganas de verle. Aumenta las ganas de estar con él. Y pasa igual, habiendo 30km o habiendo 200km.
Y aumenta el malestar. Sí, el malestar. Porque no solo echas de menos a esa persona, sino que también piensas en qué puede estar haciendo y con quién. En quién puede estar pensando... Te comes la cabeza de una manera impresionante. Por tonterías que no son más que eso, tonterías. Y sin embargo, están ahí, haciendo que tus ganas de verle aumenten, al igual que tu miedo.
Y es que ya lo dicen, lo peor de la distancia es no saber si la otra persona está echandote de menos u olvidándote.

miércoles, 16 de enero de 2013

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Quieres decir, gritar tantas cosas, y sin embargo, me callo. Me encantaría demostrar a los que me insultan, que no tienen motivo para ello; y a los que me defienden, bajarles el cielo. Poder solucionar rencores del pasado, recuperar momentos perdidos, y chillar tantas cosas a los cuatro vientos... Pero sin embargo, toca callarse. Es más fácil callarse, sonreír, dejar que las cosas pasen. Y no por miedo al qué dirán, simplemente porque sabes cómo es la gente, cómo es la sociedad. Porque sabes que pueded hacerlo todo bien, ser perfecto, pero aún así, habrá alguien criticando. Por desgracia, es lo que nos toca vivir hoy en día.

miércoles, 9 de enero de 2013

Lo importante, el cómo.

Puede que no escribas en verso, que no hagas rimas. Puede que te repitas, que uses expresiones coloquiales. Puede que no sea un texto bonito estéticamente, que no sea lo que se espera. Pero esto es , simplemente,porque no busco gustar por fuera, sino por dentro. Lo que busco es decir, con palabras, lo que siento, desahogarme y gustar a la gente porque sienten lo mismo, se sienten identificados o porque les gusta lo que dices.
El cómo se dice, da igual cuando sexpresan sentimientos tan profundos.

Cotillas.

Y te vuelve a pasar, siempre es lo mismo, pasa algo en tu vida, haces algo, bueno o malo, lo que sea, pero ya tienes encima a todo el mundo. Todos criticando, todos entrometiéndose en tu decisión, sin saber de qué va el asunto. La mayoría, se entrometen en tu vida, por cosas que han escuchado, por el boca a boca de los cotillas, conociendo solo la version que te deja como la mala. Te critican, te insultan cuando sabes que si escuchasen tu version, se callarían la boca. Sin embargo, eso no les importa, es más fácil tener un culpable que no se pueda defender; un culpable al que hacerle sentir mal, peor incluso de lo que ya está.
Por suerte, conmigo no sirve. Nunca serán capaces de minar tu ánimo, de hacerte cambiar de opinión como ellos pretendan. Simplemente; te hacen sentir envidiada, en parte, pero dolida también. Y no dolida por las críticas o los insultos. Dolida simplemente por no poder explicarte.

martes, 1 de enero de 2013

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Lo que siento, ya no lo sé ni yo. O quizás si que lo sé, pero prefiero hacerme la loca, ignorarlo. Hacer como si no existiese. ¿Debería de ser feliz, por lo que siento? Sí. Debería sonreír por ello, por esas mariposas. Por esos sentimientos.
Sin embargo, lejos de sonreír, me entristezco. No estoy bien, y lo sé. Prefiero no pensarlo, ocultarlo, hacer como si no estubiese ahí.
¿Por qué? Porque quizás no es el momento. Porque quizás no es la persona adecuada, aunque mi corazón me grite que sí. Porque quizás si los hago caso, demasiada gente lo pasaría mal. Porque es mejor así, sonreír y callar. De siempre, así se está más guapa.