viernes, 8 de enero de 2016

No te rindas.

El fuerte ruido del agua le despertó de un sueño del que no recordaba nada. No debía ser uno muy importante, porque la lluvia no era demasiado fuerte.
En la penumbra de su habitación, se quedó mirando la ventana, o más bien, en el lugar que debería estar.
Como un robot, aún sin haberse despertado completamente, abrió la persiana y salió al balcón.
Desde una esquina, estiró el brazo, mientras recibía las gotitas en su mano con una sonrisa.
Le encantaba el sonido de la lluvia. Era hipnótico. No era consciente del tiempo que pasaba allí, con el brazo extendido, viendo el agua caer.
"Son las lágrimas de los ángeles" le decía su madre de pequeña.
Y no podía evitar seguir pensándolo a pesar de su edad.
Entonces se le vino una imagen a la cabeza.
Lágrimas, como gotas de lluvia, caían por su cara. Pero estas sí eran calientes. Calientes como el dolor que sentía en el pecho.
La imagen era nítida, y ella parecía un tercer espectador de algo que tantas veces antes había recordado. Una niña gordita lloraba sola en una esquina de ese enorme patio. Nadie se percataba de que estaba allí, así que ella seguía llorando, sabiendo que era invisible.
Sintió lástima, quiso abrazarla, quiso darla ánimos para que siguiese luchando. Miró a su alrededor buscando una ayuda que sabía que no encontraría. Nunca lo hacía.
Y volvió a mirar a aquella llorosa niña, que era ella tan sólo unos años antes. Y se sintió orgullosa.
Esa chiquilla no recibió ni una palabra de ánimo en ese momento. Tampoco en muchos otros, tan parecidos. Estaba ella contra el mundo.
Y ahora sabía que gracias a haber estado así una vez, había llegado a ser quién era.
Se acercó a la chica, sabiendo que eso sólo pasaba en sus pensamientos, y susurró:
'No te rindas, llegará el día en el que te sentirás orgullosa de no haberlo hecho.'
Abrió los ojos, y no sabía muy bien por qué había terminado ella entera bajo la lluvia.
Dejó que las gotas frías recorriesen su cara, calmando el calor que sentía por dentro.
Y volvió a su cama, feliz. Volvió a su cama para soñar con esa chiquilla que consiguió todo lo que se propuso.